Le dije: no debemos menospreciar a las personas que nos acompañan, pues uno nunca sabe. A veces, sí, por ejemplo cuando pasas el rato con una chica amorosa en tanto esperas el arribo de esa mujer con clase e idiomas que ya escogiste como compañera, ahí, por supuesto, sabes. Pero si tu corazón es diferente, si no estás acostumbrado a jugar, entonces no deberías afirmar. El silencio es más dulce y no daña.
S me dijo una vez, rotundamente, no eres la mujer de mi vida. Yo dejé de creer en aquellos alardes épicos de encuentros mitológicos la vez que el “hombre de mi vida” se quejó como un niño ante una de mis mejores amigas: No me gusta que María Luisa deba ayudar económicamente a su madre, es algo que va a arrastrar siempre y me da miedo.
Desde entonces, el hombre de mi vida deberá esforzarse por serlo. Si me gusta, claro. Y si lo quiero. Y me quiere. ¿Para qué vamos a complicarnos? Mi hombre ideal no se parece a S, ni a D, ni a ninguna de mis ex-complicaciones, sino más bien al dios Osiris o a Thor o…
Estoy resentida con S. Sé que me buscó por sexo, al inicio de la relación. Pero no puedo juzgarle, no obtuvo sexo, sino las lágrimas de una chiquilla asustada y asqueada, una y otra vez, cada fin de semana. Deseaba que me dejara, pero a la vez que se quedara: supe que era bueno desde que le vi y quise su protección, pues me sentía rota.
Han pasado muchos días. Estuve muy cerca de enamorarme de S. Ahora lo quiero, pero sin engaños. Confío. Sonrío. Disfruto. Y él… cree que soy su novia.
No debió decirme que no soy la mujer de su vida.
Dejaré este país en pocas semanas.
S me dijo una vez, rotundamente, no eres la mujer de mi vida. Yo dejé de creer en aquellos alardes épicos de encuentros mitológicos la vez que el “hombre de mi vida” se quejó como un niño ante una de mis mejores amigas: No me gusta que María Luisa deba ayudar económicamente a su madre, es algo que va a arrastrar siempre y me da miedo.
Desde entonces, el hombre de mi vida deberá esforzarse por serlo. Si me gusta, claro. Y si lo quiero. Y me quiere. ¿Para qué vamos a complicarnos? Mi hombre ideal no se parece a S, ni a D, ni a ninguna de mis ex-complicaciones, sino más bien al dios Osiris o a Thor o…
Estoy resentida con S. Sé que me buscó por sexo, al inicio de la relación. Pero no puedo juzgarle, no obtuvo sexo, sino las lágrimas de una chiquilla asustada y asqueada, una y otra vez, cada fin de semana. Deseaba que me dejara, pero a la vez que se quedara: supe que era bueno desde que le vi y quise su protección, pues me sentía rota.
Han pasado muchos días. Estuve muy cerca de enamorarme de S. Ahora lo quiero, pero sin engaños. Confío. Sonrío. Disfruto. Y él… cree que soy su novia.
No debió decirme que no soy la mujer de su vida.
Dejaré este país en pocas semanas.
