Me preguntó si estaba con enamorado, le dije que no. Entonces, me contó que terminó hace un par de meses con su chico de Cajamarca (¡por fin!) y que estaba en Piura, “oxidándose”. Vaya, ahora resulta que mi éxodo a un destino profesional que no sea Lima resulta admirable. La verdad es que se está muy bien aquí, pero las necesidades personales y sociales son las mismas en todas partes.
Luego escribió (porque estábamos en el Messenger) que se hallaba “en búsqueda”, pero hasta el momento no había encontrado nada interesante. Es decir, no conseguía un novio bueno, sin más.
Contesté, con pleno convencimiento y sin intención de ser extremista: “A veces es bueno estar sola, así tienes más tiempo para sacar adelante tus proyectos y disfrutar de la vida con tu familia y amigos”.
Me dijo: “No puedo. Necesito a alguien a mi lado…”
La palabra “necesito” me asustó. Yo misma he sentido, siempre que he perdido a mi hombre amado, al romper todas mis relaciones, que tenía una profunda necesidad de su cariño y su compañía. Pasado un tiempo, también me ha agobiado la sensación de querer que alguien me quiera. Es más, algunas amigas me han juzgado por mostrar tal actitud, sin acabar de entender qué es lo que pasaba por mi cabeza y mi corazón.
Entonces, lo vi más claro, y pude responder a mi amiga: “Esa necesidad de “alguien” es vaga y hasta ficticia. Yo quisiera tener a mi lado a un hombre que me quiera mucho, que cuide de mí, que haga un buen equipo conmigo y que valore mi amor. Si no tendré eso, entonces de verdad prefiero estar sola. Ya me he hecho demasiado daño permitiendo que me den menos…”
Y aunque no he dejado de querer ni echar de menos, sé que pronto estaré sana otra vez.
Dedicado a todas mis amigas:
Luego escribió (porque estábamos en el Messenger) que se hallaba “en búsqueda”, pero hasta el momento no había encontrado nada interesante. Es decir, no conseguía un novio bueno, sin más.
Contesté, con pleno convencimiento y sin intención de ser extremista: “A veces es bueno estar sola, así tienes más tiempo para sacar adelante tus proyectos y disfrutar de la vida con tu familia y amigos”.
Me dijo: “No puedo. Necesito a alguien a mi lado…”
La palabra “necesito” me asustó. Yo misma he sentido, siempre que he perdido a mi hombre amado, al romper todas mis relaciones, que tenía una profunda necesidad de su cariño y su compañía. Pasado un tiempo, también me ha agobiado la sensación de querer que alguien me quiera. Es más, algunas amigas me han juzgado por mostrar tal actitud, sin acabar de entender qué es lo que pasaba por mi cabeza y mi corazón.
Entonces, lo vi más claro, y pude responder a mi amiga: “Esa necesidad de “alguien” es vaga y hasta ficticia. Yo quisiera tener a mi lado a un hombre que me quiera mucho, que cuide de mí, que haga un buen equipo conmigo y que valore mi amor. Si no tendré eso, entonces de verdad prefiero estar sola. Ya me he hecho demasiado daño permitiendo que me den menos…”
Y aunque no he dejado de querer ni echar de menos, sé que pronto estaré sana otra vez.
Dedicado a todas mis amigas:
1 comments:
Tal parece que de vivir juntas no sólo se sincroniza la regla... De todos modos, siempre se aprende, siempre.
¡Gracias por la canción!
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