No puedes limpiarme, cariño. No puedes, ni quiero pensarlo, porque eso me haría quererte más. Te doy miedo. Bien. Suelo dar miedo, sobre todo a quienes me conocen sin saber, sin querer siquiera tratar de comprender.
Dale vuelta a lo que quieras, cree y siente lo que quieras, piensa cuanto puedas, cuanto sea mejor para ti. No voy a oponerme a ello, pero permíteme, por favor, calzarme nuevamente la armadura, y prepararme desde ya para alejarme de ti.
No sé amar de otro modo. Hace tiempo conocí una historia de hadas, de finales felices, de contención y de respeto como signo de aprecio verdadero. Eran cuentos para dormir. Hoy, no sé amar de otro modo, no sé amarte sin mi pasado a cuestas, sin mi realidad, sin querer tirar contigo, sin estas cicatrices que te dan tanto asco y a la vez, tanta excitación.
Tampoco sé guardar este cariño para ti. ¿Exclusividad? ¿Cómo pretendes hacerme romper mis lazos de afecto, mi compensación de soledad, mi entretenimiento nocturno, a lo lejos, si ni siquiera sabes claramente lo que tú quieres? ¿Si no sé, al final, si decides tragarte el temor y quedarte conmigo?
Podré besarte sólo a ti. Podré acostarme sólo contigo, porque así lo quiero. Pero no pretendas que hoy rompa estos lazos, si ya me has dicho: no estoy seguro. Si ya me has dicho: de todos modos nos vamos a separar. Si ya me has dicho: no creo ser bueno para ti. Si ya me has dicho: no sé si tú no me harás daño al final. Si ya has decidido que todo irá mal.
No puedes limpiarme, aunque lo deseo. Aunque cuando duermo contigo, quiero realmente dormir, sintiendo el olor de tu aliento y el calor de tu abrazo. Aunque me gustaría contigo pasar horas interminables, que hace tiempo no, pese a tener tanto miedo como tú, pues, te recuerdo, también soy humana (y tal vez, sólo tal vez, me han puteado más que a ti).
Eres bueno. Debajo de esta coraza, también lo soy.
He permitido demasiado, estoy de acuerdo. Gracias por aparecer un día y hacerme ver lo puerca que soy. Gracias por ello, aunque no tenías derecho a hacerlo, menos sin saber de qué voy, sin saber por qué, sin saber: ¿acaso no siento también dolor? ¿Asaco lo disfruto? ¿Acaso puedes lanzar la primera piedra?
Gracias, amor. Gracias, puto espejo de mierda. Gracias. Y gracias, pero no. Así como lo propones, no. Podría dejar todo esto por ti, pero, en el fondo… ¿Es lo que quieres? ¿No saldrás huyendo, pretendiendo que te quiera como amigo, como algunos otros? ¿No dirás: “siempre no, perdona por el trauma”? Lo dirás, ya lo he visto, ya lo he notado.
Te di la oportunidad de acercarte a mí luego de tu primer rechazo, luego de decir: "perdóname", y pretender ser aún más bueno. Pero puedo oler tu miedo. ¿Quieres que te diga un secreto? El miedo de hombre me da más miedo a mí.
Dale vuelta a lo que quieras, cree y siente lo que quieras, piensa cuanto puedas, cuanto sea mejor para ti. No voy a oponerme a ello, pero permíteme, por favor, calzarme nuevamente la armadura, y prepararme desde ya para alejarme de ti.
No sé amar de otro modo. Hace tiempo conocí una historia de hadas, de finales felices, de contención y de respeto como signo de aprecio verdadero. Eran cuentos para dormir. Hoy, no sé amar de otro modo, no sé amarte sin mi pasado a cuestas, sin mi realidad, sin querer tirar contigo, sin estas cicatrices que te dan tanto asco y a la vez, tanta excitación.
Tampoco sé guardar este cariño para ti. ¿Exclusividad? ¿Cómo pretendes hacerme romper mis lazos de afecto, mi compensación de soledad, mi entretenimiento nocturno, a lo lejos, si ni siquiera sabes claramente lo que tú quieres? ¿Si no sé, al final, si decides tragarte el temor y quedarte conmigo?
Podré besarte sólo a ti. Podré acostarme sólo contigo, porque así lo quiero. Pero no pretendas que hoy rompa estos lazos, si ya me has dicho: no estoy seguro. Si ya me has dicho: de todos modos nos vamos a separar. Si ya me has dicho: no creo ser bueno para ti. Si ya me has dicho: no sé si tú no me harás daño al final. Si ya has decidido que todo irá mal.
No puedes limpiarme, aunque lo deseo. Aunque cuando duermo contigo, quiero realmente dormir, sintiendo el olor de tu aliento y el calor de tu abrazo. Aunque me gustaría contigo pasar horas interminables, que hace tiempo no, pese a tener tanto miedo como tú, pues, te recuerdo, también soy humana (y tal vez, sólo tal vez, me han puteado más que a ti).
Eres bueno. Debajo de esta coraza, también lo soy.
He permitido demasiado, estoy de acuerdo. Gracias por aparecer un día y hacerme ver lo puerca que soy. Gracias por ello, aunque no tenías derecho a hacerlo, menos sin saber de qué voy, sin saber por qué, sin saber: ¿acaso no siento también dolor? ¿Asaco lo disfruto? ¿Acaso puedes lanzar la primera piedra?
Gracias, amor. Gracias, puto espejo de mierda. Gracias. Y gracias, pero no. Así como lo propones, no. Podría dejar todo esto por ti, pero, en el fondo… ¿Es lo que quieres? ¿No saldrás huyendo, pretendiendo que te quiera como amigo, como algunos otros? ¿No dirás: “siempre no, perdona por el trauma”? Lo dirás, ya lo he visto, ya lo he notado.
Te di la oportunidad de acercarte a mí luego de tu primer rechazo, luego de decir: "perdóname", y pretender ser aún más bueno. Pero puedo oler tu miedo. ¿Quieres que te diga un secreto? El miedo de hombre me da más miedo a mí.
.
Lo siento tanto...
Lo siento tanto...

6 comments:
ya lo leo .. ya lo leoo!!!
nanilasabinera@hotmail.com
mis besotes y luego mis comentarios...!
te extrañaba amiga!!
besos sabineros.. ahhhh que placer!!!
3raro, me senti asi antes...
Pero es cuestion de dar con la persona correcta
Quien te kiere bien te va a querer cuidar.. por que no dar una oportunidad mas?? si ya se.. una mas?? Si, una mas...
Es dificil, complicado.. doloroso... desnudar el alma ante el otro, es mas facil el cuerpo en estos casos... pero tal vez, el pago sea mucho mas gratificante q un mero placer fisico
Lo hice, lo hago.. y lo seguire haciendo todo el tiempo que la vida me permita seguir a su lado...
Fuerza amiga.. mucho por pensar no?
Se te extrañaba mucho..
Besos con sal (sabina y el nano serrar impresionantes!!)
Nani
(in love)
Acaba de decirme que no soy la adecuada. Creo que puedo entenderlo, pero tampoco me conoce. Soy mucho más que este blog.
Nani, muchas gracias. Sigue siendo feliz por mi y por todas nosotras.
Un abrazo!
Bienvenida, amor. Aunque si eres feliz justo cuando no escribes, ya no sé si desear leer más de ti.
Un beso.
He releído esto 4 meses después y me ha dado escalofríos... ¿Cómo pude sentirme así por el tipo ese? ¿Seré tonta? Ahora lo miro y me da hasta asquito... ¡Ni siquiera tira bien y babea cuando besa! No es broma... ¡Tontas, nos ponemos a veces, cuando algún mastodonte logra conmovernos! ¡NOOOOO! ¡CUIDADO CON LOS HOMBRES QUE BUSCAN CONMOVERNOS! ¡SERÁ PARA HACER DAÑO!
Qué horror...
sabes en ocasiones pienso q eres demasiado dura contigo misma... dura y realista pues no ahi q negarlo
Post a Comment