Tuesday, May 04, 2010

Sobre guapas y feos


Luego de pensarlo mucho, he decidido no cerrar este blog, lo que no significa que sigo siendo una promiscua. Aunque no menosprecio tal estado emocional -y corpóreo-, creo en la libertad de elección. Hoy por hoy, no tengo muchas ganas de ir de aquí para allá y mantengo una relación bastante estable con el famoso S, aunque no estoy muy segura de que acabemos viviendo juntos. En todo caso, esas preocupaciones han pasado a segundo o incluso tercer plano, pues me encuentro en un momento bastante decisivo, y lo más inteligente ahora es concentrarme en mi desarrollo profesional.

Noto, sin embargo, que a veces suelo darle vueltas a dudas y recuerdos relacionados con los temas de este blog, con los motivos que me llevaron a abrir este blog. Así que, pasadas, presentes o futuras, aún hay historias para compartir.

Hoy sólo quiero hacer una reflexión acerca de aquella insistencia interesada en la “espiritualidad del querer”, enarbolada sobre todo por personas de estética “no convencional” (es decir, feas y feos). En mi entorno, que se jacta de trascendente e intenso, abundan esa clase de afirmaciones y juicios de valor. Suena mal decir directamente: “No me gusta porque es feo”, o “porque la tiene pequeña”, aunque sea justamente eso lo que estamos pensando.

El otro día discutí con un hombre al que aprecio mucho, quien ha tenido la pésima idea de sentirse enamorado de mí. Digo pésima, porque se trata de una persona de casi cincuenta años, es decir, suficientemente “adulto” como para no dejarse llevar por las primeras emociones que puede provocar la cercanía de una mujer desinhibida (en cuanto a trato de franca amistad). Habría sido más sensato de su parte admitir que me tiene ganas, pero “enamorarse” sin motivo, habiendo sufrido una reciente ruptura y estando solo en esta ciudad, no me parece honesto, ni maduro, ni ná.

¿Y quién soy yo para juzgar la forma que cada quién tiene de enamorarse? Buena pregunta. Sólo puedo decir que “no me huele bien”, aunque sus sentimientos sean sinceros. Quizás he pasado por demasiadas malas experiencias y me he acostumbrado a observar “más allá” del picor en la entrepierna y los latidos del corazón (que también tienen que ver con el dichoso picor, no nos hagamos los tontos), antes de admitir que una relación “podría funcionar”.

De todos modos, ya él ha dado un “paso en falso”, ha utilizado un arma que nunca debió utilizar para condicionarme emocionalmente. Me ha preguntado si acaso no puedo corresponderle porque él es feo, precediendo con esto una serie de suposiciones que ponen en duda mi capacidad de “amar espiritualmente”.

¡Qué sinvergüenza!, pienso yo. ¡Me está pidiendo un esfuerzo que él mismo no está haciendo! ¿Quiere que lo quiera pese a que lo percibo feo? Muy bien, ¿y acaso él “me quiere” encontrándome “fea” a mí? ¡De ninguna manera! Esto es algo que los hombres NUNCA entienden cuando se ven rechazados, creen que es una obligación nuestra corresponder a sus atenciones, aunque a nosotras no nos atraigan ni un poquito. Ponen cara de tristeza y, en tono de reproche, nos dicen: “Las mujeres tienen el control, porque son ellas las que deciden”. Pues sí, puede ser, pero es que la mayoría de las veces nos vemos obligadas a decidir entre opciones que nos son impuestas, tenemos que decir SÍ o NO a hombres que nos han escogido. Aún es mal visto en algunos ambientes que nosotras nos demos el lujo de escoger.

Y para colmo, tenemos que aguantar lamentos de amantes frustrados, carajo...

Piensen un poco, esto que he dicho es menos superficial de lo que parece. Y sí, creo sinceramente que el “amor” va más allá de “lo físico”, pero entre eso y la atracción pura, hay un trecho. Es cuestión de prudencia y tiempo.

9 comments:

Troba said...

No borres tu blog, es un buen desabafo, como diría el sexagenario Roberto Carlos.

Angela said...

Tú mantente allí, querida mía, en el lugar que cualquiera de nosotras merece de vez en cuando, para bien.

Besos.

Alf said...

Jajajajajaja...................
Tu reflexión es muy pero muy buena. Tienes toda la razon aunque yo estoy rozando la edad de tu galante, tienes toda la razon; Mas bien debería ser más habil y generarte, condicionarte al contrario, despertar un interés tuyo en el. Si no es capaz, caballero nomas. Esta bien que te diga que tu le gustas y todo pero reprocharte es que es un tarado.
Por ejemplo: Yo soy feo y solo me fijo en chicas bonitas, mal de mi parte, pero normal nomas, no me hago problemas, lo importante es que en ese aspecto salgo ganador.

Malu said...

¡Hola, gente! Gracias por pasar por este rincón y dejar sus comentarios.
Troba, el sexagenario es sabio, ya lo sabemos. No lo borraré, no por ahora.
Angelita de mi corazón, cuánto tiempo, ¿verdad? En fin, lo importante es que nos queremos y recordamos. Me debes un e-mail larguísimo, de esos que ponen totalmente al día. Y FOTOS.
Alf!!! Tú que eres un hombre MAYOR (jejejeje) podrías decirme qué probabilidades de ganarse mi atención sexual podría tener un hombre que desde el principio no me ha resultado "atractivo", ni por guapo, ni por interesante? Respóndeme, por favor. Es que a veces temo ser muy "superficial"...
¡Muchos besos!

Alf said...

Creo que sin inportar la edad, sobre todo nosotros los feos podemos interesar a una dama con nuestra personalidad, siempre atentos con una mujer, sobre todo con "detalles", con mucho aplomo y sin inseguridades. Creo que el galan en cuestión su probabilidad es 0 %. Su reacción fué de inseguridad y mesquindad.

Pensandolo bien tambien muchas veces pierdo, pero normal nomas, asi es la vida.

Ángel Iván said...

¿Tan terrible es decirle si o no a alguien que os ha escogido?
¿No son las mujeres las que eligen siempre?
Y después de estas dos reflexiones tan tontas y feas, por favor, no cierres el blog, es muy ameno e interesante.

Malu said...

Mi querido Angel Iván, tanto hombres como mujeres eligen, pero eligen de una manera diferente:

Los hombres escogen a la mujer que les gusta sin limitación de opciones. A las mujeres tradicionalmente se nos ha inducido a elegir entre éste, ese o aquél, que ya existen, que se nos han impuesto, que nos han elegido primero.

No se trata de una sutileza, el desequilibrio es claro.

Un abrazo!

Ángel Iván said...

Querida Malu, mi percepción en lineas generales no era esa; por que yo "elegí" y fui "elegido" -Dios parecemos tratantes de ganado y eso no me gusta, pero por seguir con el mismo tono-.
Puedo caer con facilidad en una generalidad que seguro que no lo es y solamente es un tópico típico con eso de que son las mujeres las que deciden.
Coincido plenamente que existe un desequilibrio substancial y enorme educacional que pesa en demasía.
En el juego de la seducción yo creo que en la actulidad nosotros -hablo como género y con todos los tópicos y errores que conlleva- salimos perdiendo, primero por que somos más SIMPLES, segundo porque no todos asumen en nuevo rol femenino en las relaciones y tercero y tercero porque creo que hay una generación de hombres que piensan con el cerebro que tienen sobre los hombros y no se conducen con la tetosterona.
Yo de broma siempre me rio porque si fuera verdad lo que dicen las guapas de turno cuando las preguntan que debe tener un hombre para conquistarlas y todas dicen la misma coletilla: "que me haga reir", pues bien, Chiquito de la Calzada o al duo Calatrava estarían rodeado de mujeres de esas de las que llaman de bandera.
Un abrazote.

MOONLIGHT said...

ojala muchos se fijaran mas alla de las apariencias
un beso grande